“Entre risas, dejamos atrás el Festival de Viña, pero no algunos efectos de la rutina del humorista Edo Caroe con su yerno Martín. Muchos se preguntaron si Martín existe, si es verdad que un niño de sexto básico puede ir a una universidad en Chile y si hay más Martín en nuestro país. La incertidumbre que deja una rutina que mezcla cuotas de realidad y fantasía, motivó a muchos a buscar fotografías o tratar de entrevistar al aludido muchacho.
Debemos agradecer a este humorista por haber abierto democráticamente la conversación sobre las altas capacidades y el talento académico. Independientemente de sus anécdotas, invitó a visibilizar y conversar sobre la realidad de los niños y niñas que, como Martín, son curiosos, les gusta saber y comprender, presentan una motivación interna por el aprendizaje, buscan respuestas y argumentos, incluso que se pueden pasar horas investigando por cuenta propia un tema que les apasiona o conversando sobre literatura, descubrimientos científicos, política internacional, los avances en el tratamiento del cáncer o miles de otros temas habitualmente asociados a especialistas adultos.
Caroe dejó la pantalla abierta para poder informarnos sobre la realidad de 2000 niños y niñas que, semanalmente, acuden a las aulas universitarias con el beneplácito de sus padres y gracias a la vinculación bidireccional de universidades con las municipalidades, ministerio de educación, escuelas y liceos del país. El humorista dijo la verdad, se trata de programas de enriquecimiento académico extraescolares y extracurriculares que existen en siete regiones del país; entre ellas La Araucanía (PROENTA UFRO). A uno de ellos asistió Martín durante siete años.
Estos programas profundizan y amplían las competencias académicas, habilidades cognitivas superiores y habilidades socioafectivas de niños y niñas de 10 a 18 años que presentan, según las familias, profesores de la escuela, colegio o liceo, un potencial de talento académico. No se trata de niños perfectos ni engreídos como retrata Caroe, sino de niños con algunas capacidades sobresalientes, entusiasmados por aprender y compartir con otros lo que saben. Aprendices que, gracias a una serie de experiencias teóricas y prácticas, logran desplegar su talento, descubrir su vocación y desarrollarse más plenamente.
Algunos Martín tienen esta oportunidad universitaria, en la Región de La Araucanía actualmente 375 niños de 13 comunas, pero, con certeza, podemos afirmar que hay muchos Martín, más de trecientos mil niños y niñas en Chile que tienen características y necesidades similares al joven aludido por el humorista. Los investigadores en el tema indican que, en términos estadísticos, es altamente probable que, en cada aula de clases en Chile, exista al menos un Martín o Martina.
Más allá del humor, y si bien no lo reconoció abiertamente, se notaba en la rutina que Edo le tiene afecto a Martín. También, que es necesario valorar la diversidad de características y necesidades de los niños, también de los que tienen intereses especiales. Por último, que, si bien no todos los niños y niñas acceden a iniciativas de enriquecimiento en los espacios universitarios, es urgente instalar competencias en todas las aulas de escuelas y liceos para todos los niños con capacidades sobresalientes en relación a sus pares, se sienta integrado, querido y cumpla su deseo de aprender cada día algo nuevo.
La Comisión de Educación de la Cámara de Diputados acaba de aprobar la idea de legislar para regular la identificación y acompañamiento de niños, niñas y adolescentes de altas capacidades de manera integral. Deberemos estar atentos a los avances en esta materia”.
Mg. Helga Gudenschwager Grüebler
Coordinadora de Desarrollo del Talento Académico Temprano
Universidad de La Frontera